Me ha encantado un post de nuestro amigo Fernando de la Rosa de Seisgrados, se titula ¿Cuanto vale una idea? y en el se plantea varias fases por las que pasa una empresa para poder realizar un presupuesto por un servicio donde están involucradas la creatividad, la innovación, la calidad y por supuesto los resultados.

La reflexión no tiene desperdicio y la verdad es que la he leído con atención porque es una de las cosas que siempre planea en las discusiones internas de nuestra empresa. En nuestro caso la cosa además se complica, el cliente en muchas ocasiones no sabe realmente el coste de las acciones y no sabe valorar el tiempo de desarrollo, la complejidad, la innovación que se desarrollan para que su idea luzca en los medios, aparte de no conocer el medio online o digital. Otro gran problema es que la creatividad en el medio online no está igual de valorada que en el medio offline, en algunos casos la adaptación de una creatividad al medio online es simplemente obviada, porque claro, ya está la creatividad del offline; cuando no es así, es un medio tan distinto y con tantas posibilidades que no son simples adaptaciones como si se tratarán de robapáginas de periódico.

Si según dice Fernando son fases, en el medio online la utilización del número de horas es a veces imposible, siempre hay desajustes y siempre en contra de la agencia, imprevistos que surgen, que si el servidor, que si la compatibilidad de navegadores, que si infinitos cambios de última hora, etc… El tema de la fase 2 casi imposible, no hay dos webs iguales, aunque algunas cosas se pueden tarificar, es muy complicado en proyectos donde intervienen mucha gente y muchas variables. A partir de hay las fases pasan a ser quizás menos justas, en función del tipo de cliente siempre me ha parecido un engaño y que al final los propios clientes huyen y desconfían de ese tipo de valoraciones. Me gusta eso si, llegar a valorar los proyectos por el valor que aportes al cliente, no es lo mismo realizar una campaña de éxito donde la inversión del cliente se amortiza en el primer día de su puesta en marcha y le genera ingresos ostentosos cuando a ti te han estado apretando el presupuesto hasta el último momento… que generar un trabajo de presencia online, debería valorarse el beneficio que le acarrea a el tu trabajo y que sin ti no podría haber conseguido.

Como conclusión y al igual que dice Fernando es un autentico rompecabezas y que merece una gran reflexión interna de la empresa… además de una comprensión por parte de los clientes. Nosotros por nuestra parte seguiremos buscando una manera de valorar nuestro trabajo que sea justa para todos, ¿lo conseguiremos?.