Cuando la creatividad y la tecnología van de la mano el resultado siempre es, cuanto menos, impactante.

Las marquesinas de las paradas de autobuses en Hamburgo, Alemania, han servido como soporte para esta original campaña de Amnistía Internacional. Bajo el lema “It happens when nobody is watching” se presenta una feliz pareja en actitud natural. Lo curioso es que cuando quien contempla la escena aparta la mirada, la composición se transforma por completo mostrando una cruda secuencia de maltrato doméstico.

Todo esto ha sido posible a la instalación de una micro-cámara de vídeo que registra el movimiento de los ojos de las personas que hay a su alrededor (también llamado eyetracking). El resultado no deja a nadie indiferente, lo cual, supongo, será un objetivo prioritario en campañas de este tipo.

Por cierto, recientemente ha ganado un León de Cannes de plata en la categoría Publicidad Exterior.

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