Hace poco leía un artículo sobre una tienda de muebles artesanos de Sevilla, el éxito – pese a la situación que sufre el sector – es sorprendente (o así lo relataban en el artículo) aunque a mi no me extraña, venden muebles hechos a mano, con diseño, funcionales, hechos con mimo…

Compradores como los Beckam o el mismo dueño de Ikea que se ha amueblado toda su casa– ¡paradójico! – nos dan una idea de lo que se vende y a qué precio.

Pues bien, también existen personas/empresas, agencias interactivas donde se hacen websites, banners, robapáginas, widgets, minisites, interticials, motion graphics…en definitiva, trabajos interactivos para el medio online a mano, a pelo, a medida, como si de un mueble se tratara, tecleando-tallando-tejiendo con mimo, buscando los efectos visuales más llamativos y elegantes.

Sin embargo, en demasiadas ocasiones, esto no se reconoce y lo peor, hay personas que no lo distinguen! Por desgracia, he tenido que escuchar alguna vez eso de “una web es una web” comparando plantillas con trabajos hechos a mano, originales, diferentes desde su concepción – parte fundamental – hasta su ejecución.

Pero en fin, se trata de hacer labor de apostolado – como normalmente decimos por aquí – enseñar, convencer y demostrar que el trabajo de las agencias interactivas es concienzudo, creativo, elaborado…en definitiva, hand-tailor-made. Para los copypastes ya están otros.