Todas las comparaciones son odiosas, pero no me queda más remedio que utilizarlas para poder expresar lo injusto que es que se valoren unos medios con otros utilizando criterios que no son comparables.

Y me explico, Internet permite hacer mediciones hasta niveles que otros medios no pueden, por ejemplo, en prensa no sabemos quién ve un anuncio aunque sepamos la tirada, el número de lectores y si nuestro target está entre ellos. Internet sí permite medir exactamente el número de visitas que ha tenido la página donde estaba mi anuncio, es decir, los impactos, el tiempo medio de permanencia de esas personas en esa página, si alguien ha hecho clic en mi anuncio e incluso -en función del tipo de banner – las veces que han puesto el ratón sobre dicho anuncio.

Esto posibilidad de medición es una de sus grandes fortalezas pero – paradojas de la vida – se utiliza como vehículo para reducir los precios porque hoy día casi lo único que se tiene en cuenta en las campañas online, es el famoso clic, el CTR.  De hecho, dos de las fórmulas más utilizadas para la contratación del medio son el CPA (Coste por Acción) y el CPC (Coste por Clic).

Y yo me pregunto ¿Dónde queda el recuerdo y la presencia de la marca? ¿Eso no importa? Sin embargo, en otros medios, el famoso GRP – una fórmula matemática que implica multiplicar la cobertura por la frecuencia media – es el rey, y ni siquiera sabemos si el mensaje ha llegado a nuestro público objetivo.

Por favor, tratemos a todos los medios por igual en este sentido, es decir, valoremos el recuerdo y la presencia de marca en Internet, un medio al que los españoles internautas dedican actualmente más horas semanales que a la televisión.

Imagen de portada (CC) Soon.