Esta ya manida frase, cada vez tiene más importancia dentro de los productos que desarrollan las marcas. Las marcas se han dado cuenta de que llegar a todo el mundo con un mismo producto es muy difícil, difícil porque ni las propias marcas a veces saben lo que queremos, sus ya manidas técnicas de estudios de mercado y de focus group parecen no ser suficientes para llegar a conseguir un producto redondo y que guste a todo el mundo. Y esto es lo que ha intentado superar Domino’s Pizza que ha rehecho la receta de su ya mítica pizza tomando como referencia todas las opiniones que ha recibido de su pizza a través de las redes sociales.

El presidente de Domino’s Pizza ha comentado que se trata de la promoción más agresiva que han realizado en los últimos 50 años. Domino’s Pizza, que desde hace no mucho llegó a España, tuvo no hace mucho un revés importantísimo en su comunicación (debido también a la cualidad viral de Internet) por la distribución de un vídeo donde algunos de sus empleados hacían autenticas guarradas realizando una pizza de la marca, las reacciones a dicho vídeo y el bajón en ventas no se hizo esperar…

Ahora y ya en manos de los especialistas en publicidad y comunicación de Crispin, Porter & Bogusky (autores también de exitosas campañas como las de Burger King) han puesto en marcha esta campaña de lavado de imagen. La campaña de lanzamiento de la nueva pizza abarca como siempre una gran repercusión en medios deportivos y de entretenimiento y en esta website que trata a modo documental del proceso que han seguido para la consecución de la receta maestra. No tiene desperdicio.

La verdad es que como decíamos en el encabezamiento las marcas cada vez tienden más a buscar sectores cada vez más pequeños de sus consumidores para ofrecerles productos exclusivos, menos producción mass media y productos más a medida para un público más exigente. La segmentación del mercado es una de las tareas pendientes de muchas marcas y que va acaparando éxitos.

Eso si las marcas deben escuchar a sus consumidores, lo que antes era tarea realmente complicada ahora y debido al éxito de las redes sociales es más sencillo, tan solo hace falta poner la oreja y escuchar. Quien no ha visitado un restaurante y ha comentado con sus amigos que la carne estaba en su punto o que el pescado no estaba muy fresco… esos comentarios se han trasladado a los medios sociales y las marcas están comenzado a escucharlos y han influido en el desarrollo de sus productos. Además las marcas que escuchan son premiadas con una mejor reputación online y eso hace que la percepción y el enganche con la marca sea mayor.

La receta parece sencilla, ¿alguna marca se anima a arrimar la oreja?.